En corto

Una revista depredadora cobra por publicar sin prestar el servicio editorial que anuncia: no hay revisión por pares real, el comité editorial no es verificable y la indización que declara es falsa o irrelevante. Las tres comprobaciones que descartan a la mayoría son: buscar la revista en DOAJ y en el directorio de la base que dice indexarla, verificar a dos o tres miembros de su comité editorial, y desconfiar de cualquier promesa de publicación en días.

Qué es exactamente una revista depredadora

No es lo mismo que una revista de acceso abierto. En el modelo de acceso abierto legítimo, el autor o su institución pueden pagar un cargo por procesamiento de artículo (APC) y a cambio reciben un servicio editorial real: revisión por pares, edición, maquetación y preservación. Una revista depredadora cobra ese cargo y no presta el servicio.

El daño no es solo económico. Un artículo publicado en una revista depredadora suele no contar para concursos, becas ni evaluaciones docentes; queda asociado permanentemente a tu nombre; y, al no estar correctamente indexado ni preservado, puede desaparecer de la web sin dejar rastro recuperable. Además, retirarlo para publicarlo en otro sitio es difícil: muchas de estas revistas exigen pagos por retractación o simplemente no responden.

Las señales de alarma

En cómo te contactan

  • Correo no solicitado que te invita a publicar, a menudo con tu nombre mal escrito o con el tema equivocado.
  • Elogios genéricos a un artículo tuyo anterior que cualquiera podría escribir sin haberlo leído.
  • Invitación a formar parte del comité editorial sin conocer tu trayectoria.
  • Urgencia: plazos de un número especial que cierra en días.

En los plazos y el proceso

  • Promesa de publicación en días o pocas semanas. Una revisión por pares seria rara vez baja de dos meses.
  • Aceptación sin observaciones, o con observaciones puramente formales.
  • Ausencia de información sobre el tipo de revisión (ciega, doble ciega) y sus etapas.
  • No se identifica al editor responsable ni hay forma de contactarlo.

En los cobros

  • El cargo aparece después de la aceptación y no estaba declarado en el sitio.
  • El importe se comunica por correo, no figura públicamente.
  • Se piden pagos a cuentas personales o por canales informales.
  • Hay cargos adicionales por conceptos opacos: «revisión urgente», «certificado de aceptación».

En el sitio web y los metadatos

  • Sello de «factor de impacto» de un proveedor que no es Clarivate ni Scopus, con nombres imitativos.
  • Alcance temático desmesurado: una sola revista que publica medicina, ingeniería, derecho y educación.
  • ISSN ausente, o que no se corresponde al verificarlo en el portal del ISSN.
  • Artículos publicados con errores de formato, idioma deficiente o sin DOI.
  • Domicilio editorial impreciso, o que no coincide con el país que declara.

Las tres verificaciones que hay que hacer

  1. Comprueba la indización en la fuente, no en la revista. Si dice estar en Scopus, búscala en la lista de títulos de Scopus; si dice estar en Web of Science, en el Master Journal List de Clarivate; si es de acceso abierto, en DOAJ. Que la revista muestre un logo no prueba nada: hay que encontrarla en el directorio del indexador.
  2. Verifica dos o tres miembros del comité editorial. Busca sus nombres por separado: ¿existen, trabajan donde dice la revista, mencionan esa revista en su perfil institucional? Los comités inventados son la señal más difícil de falsificar y la más fácil de comprobar.
  3. Revisa tres artículos ya publicados. ¿Tienen DOI que resuelve? ¿La revisión se nota en la calidad del texto? ¿Las referencias son reales? Un número lleno de artículos sin editar es concluyente.

Cómo elegir bien en positivo

La forma más eficaz de no caer en una revista depredadora es no buscar revista al final. Se selecciona antes de escribir la versión definitiva, porque el alcance y las normas de la revista condicionan la extensión, la estructura y el estilo del manuscrito.

  1. Parte de las revistas que ya citas. Si tu marco teórico se apoya en artículos de tres revistas, esas son candidatas naturales: publican tu conversación.
  2. Lee el alcance declarado y comprueba que tu estudio encaja. El rechazo por «fuera de alcance» es el más común y el más evitable.
  3. Revisa los últimos dos números. Si no hay ningún artículo con un diseño parecido al tuyo, probablemente no es la revista.
  4. Confirma idioma, extensión, estilo de citación y si exige datos abiertos o registro previo.
  5. Comprueba el APC antes de enviar, y si existe exención para autores de ciertos países o instituciones.

Si ya enviaste el manuscrito

  • Si todavía no está publicado y no has pagado: retira el envío por escrito y guarda la comunicación. No pagues ningún cargo por retirarlo.
  • Si ya está publicado: pide la retractación formalmente y por escrito, y documenta todo el intercambio. Puede que no respondan.
  • Consulta a la oficina de investigación de tu universidad antes de enviarlo a otra revista. Publicar lo mismo dos veces es una falta ética grave, y la situación necesita quedar documentada.
  • No vuelvas a enviar el mismo texto a otra revista mientras siga publicado en la primera sin haber resuelto la situación.

Preguntas frecuentes

¿Toda revista que cobra es depredadora?

No. El cargo por procesamiento de artículo es un modelo legítimo y habitual en acceso abierto: sostiene la edición cuando el lector no paga. Lo que distingue a una revista depredadora no es que cobre, sino que cobre sin prestar el servicio editorial que anuncia, y que declare una indización que no tiene.

¿Existe una lista oficial de revistas depredadoras?

No hay un listado oficial único y las listas no institucionales que circulan están desactualizadas o son discutidas. El enfoque práctico es el inverso: en lugar de buscar la revista en una lista negra, verifícala en positivo en los directorios de indización y con la comprobación del comité editorial. La iniciativa Think. Check. Submit. ofrece una lista de comprobación pensada para esto.

¿Un factor de impacto alto garantiza que la revista es legítima?

No, porque existen proveedores que venden métricas con nombres parecidos a los reconocidos. El factor de impacto propiamente dicho lo publica Clarivate en el Journal Citation Reports, y Scopus usa otras métricas como CiteScore o SJR. Si el sello proviene de otra entidad, lo relevante es verificar la indización en la base, no la métrica.

¿Qué pasa si mi universidad me pide publicar rápido?

La presión de plazos es precisamente el factor que explotan estas revistas. Si el requisito es un plazo corto, conviene hablarlo con la oficina de investigación y evaluar alternativas legítimas, como revistas con tiempos de revisión publicados y más breves, o un repositorio institucional como preprint. Una publicación que luego no cuenta no resuelve el requisito.

Fuentes y documentación